lunes, marzo 30, 2009

A pescar...


domingo, marzo 29, 2009

Voy a dormir


-Si él llama nuevamente por teléfono, le dices que no insista, que he salido.

Se vistió con el mejor traje que tenía. Cerró la puerta despacio, sin hacer ruido. Esa noche caminó sola como siempre. Uno que otro auto paseó por su lado. Ella no escuchaba nada, sólo el rumor del mar. Caminó el puente, armó su cara de valor. Un temple le corrió el cuerpo. Su pecho lacerado, un lado hundido donde antes hubo voluptuosidad se llenó del último aire. Abrió los brazos dejándose caer al vacío eterno. Su cuerpo se vistió de mar, la rodearon peces y algas marinas. La deriva era su camino ahora, una corriente hasta la profundidad era su nuevo impulso. Una diminuta burbuja salió de sus labios. La soledad ante tanta magnitud fue cosa del pasado. Sus ojos no se abrieron más.

Mercedes Sosa, "Alfonsina y el Mar"

sábado, marzo 28, 2009

HOLOCAUSTO CANÍBAL

Sería fabuloso asesinarte,
verte chorrear hasta la última
gota de ti.
Aventurarme al olor del frío,
de ese humo muerto
que podría salirte
si te agujero el pecho.

Sería fabuloso asesinarte,
experimentarte en la frigidez,
en la lentitud de ánimo,
eclipsarte esa luna maldita
que nos une.
Cegarte los ojos
y dárselos a los peces.

Sería fabuloso
despellejarte el cuero,
tirarlo a los perros,
lamerte la sangre
masticarte tendones
chuparte venas y arterias,
comerte la carne cruda y dispuesta.

¿Qué haría con tus huesos?
tal vez adorne mi cuerpo
con los pedazos triturados que sobren.

sábado, marzo 21, 2009

CEREMONIA DE PALABRAS: UN EXORCISMO CITADINO

Un verso pasa lento
flota despacio entre los cuerpos…
Adictiva y explosiva… ser poesía vibrante
de tu euforia a mi guarida.
Huyo y me sumerjo entre caprichos
y noches deseosas con sabor a calle y caña.
[Vino]
Un sudor que corre por la espalda
un murmullo silente y disperso
por tu perversión al reverso, con demencia…
Tu lira, que lira sin queja ni verbo
dejándome inmerso(a) en un eco de inciertos presentes
[pasados inciertos en tiempo].

Silba lejana, canción sin eco
un retrógrado silencio
SiLeNcIo
me retumba y tumba el eco en hechizo.
¿Quién quiere este cuerpo de espigas?
Aquel masoquista, lingüista, moribundo que ha perdido
hasta su más hipócrita verdad.
Vive de agonías. ¿Quién quiere vivir de silencios?
Ay pena, penita, pena
que te quiero con plástico y diademas,
ay pena, que te necesito en pena…
y no ajena a mi verdad, de adentro y de
afuera
la más ingenua la más podrida como yo.

¿Qué me queda? Un pesado vacío
un pequeño trozo de voces alocadas
al unísono de la virtud de todos con las palabras:
el recuerdo.
Tu sombra en mi frente, en mi Luna, en la costa.
Costa, costera, cueva y noche. Noches de sombras
gastándose y saciándose de placeres y humo
SOMOS VOCES, CUERPOS, SILUETAS-SOMBRAS
que hablan desde lo alto de esta ciudad maldita.



Luis Daniel Arrufat-Elias
José H. Cáez-Romero
Kadiri J. Vaquer
El viejo San Juan, 20 de marzo de 2009

Cadáver exquisito


viernes, marzo 13, 2009

Ahógate morena

cae hasta el fondo de los pelos del mar
Mayra Santos-Febres


Ahógate morena
ahógate en el mar de tus lágrimas,
ahógate en tu piel oscura como el fondo,
ahógate en el acento de tus palabras.

Ahógate morena.
Que te trague el sargazo que cuelga
de tus piernas flacas.
Que te trague el hambre
de horas y días
sin más costa que las pestañas
de tus ojos.

Ahógate morena
con el viento y el salitre.
Que la espuma te traicione morena
que la espuma te ilusione
con papeles que te dicen otro nombre.
Sumérgete hasta el fondo
donde el aire es sueño de peces
y sirenas.

Te apuesto morena,
a que no soñaste
con bracear tanto,
apuesto,
a que perseguiste la esperanza
de no ser comida de peces,
de no ser blanco
de luces marinas y aves mecánicas.
Apuesto a que soñaste
con llegar seca y virgen a la costa.

Ahógate con la esperanza
de la llegada vacía
a una tierra que flota
a una tierra
que no se atreve
a repetirte en hazañas
en miedos,
a una tierra que
no te admira en nada.
Ahógate morena,
ahógate y ya…

sábado, febrero 28, 2009

Pedro Mairal

Algunas fotitos del taller con el escritor argentino y amigo Pedro Mairal
El grupo (parte)

Mis queridas Mayra Santos-Febres y Melanie Pérez Ortiz
(mis adorados tormentos)
Aquí con Pedro



Con estas hermosas escritoras
Mitzaidamarie Pennet y Kadiri Vaquer

Kadiri y su mirada perdida
en los horizontes de letras...

Fue una semana estupenda, maravillosa diría yo. Compartir con amigos, compartir ideas, leer nuestros textos, de verdad que se goza mucho en estos talleres. Mi querida Mayra Santos se ha dado a la tarea de traer a todos estos asombrosos escritores latinoamericanos a enseñarnos técnicas de escritura, o por no lo menos, a hablarnos sobre sus experiencias en los procesos narrativos, cómo ven el mundo, cómo hacen para buscar temas, etc. Para mí, que soy un novato y que aspiro a algo dentro de la literatura me alegra saber que hay gente como Mayra, gente que se preocupa por la cultura, por ayudar a jóvens como yo a adentrarnos de lleno al mundo de las letras. Mis agradecimientos eternos amiga. Por ahora, queda esperar a la llegada de Edmundo Paz, quien nos dará charlas y un taller intensivo de novela. ¡Qué maravilla es el escribir!






jueves, febrero 12, 2009

Qué hago...


Y qué hago yo con esta caricia rezagada. Qué hago con estas manos dejadas a la huella oscura de un terremoto corporal. Qué hago con el vacío hacia el que caen, desprovistas de las apariencias profundas de tu pecho, de tu silueta bien formada. Qué hago con esta vena que me late desde afuera, con esta vena que me pide tu sangreagua de rocío. Qué hago cuando tus ojos de luna me encienden la noche desde la cabecita mínima de una estrellita perdida y confusa, hasta la hormiga que me camina por el pie. Dime qué hago con tu nombre, con las letras de tu cuerpo, con la armonía de tus dientes perfectos, con la saliva que se te escapa de la boca profunda que tienes, con tantas cosas que puedo decir de ti en este momento. Dime qué hago con tu voz cuando flota en el aire, cuando me invade la psique, cuando me nace el germen cosquilloso de tu locura, de tu gatura, de tu perrura, de tu animalura, de tu tanta ura urada y sin respuesta. Qué hago con la furcia imagen de tus dibujos en tu torso, en tu cintura, en tus pies. Qué hago con lo que te sale del cuerpo. Qué hago con tu silencio cuando sé que me hablas. Dime qué hago contigo, dime qué hago con todo…

miércoles, febrero 04, 2009

Pedro Mairal en Puerto Rico

El Departamento de Estudios Hispánicos
y la Facultad de Humanidades
de la UPR, Recinto de Río Piedras


Invitan a los talleres de narrativa con el escritor argentino
Pedro Mairal

Ganador del Premio Clarín de Novela del 1998 con
"Una noche con Sabrina Love" que fue llevada
al cine y estelarizada por Cecilia Roth.


Tocará los siguientes temas: "Entre la poesía y el relato",
"Cómo escribir escenas eróticas"
y "Construcción de personajes narrativos".

Los talleres son libres de costo.

Seminario Federico de Onís
1:00 pm a 4:00 pm
martes 17 al viernes 20 de febrero de 2009
Aquí puedes visitar su blog

martes, enero 20, 2009

Microcuentos desde el Paraíso


Eva
Ella, impulsada por el capricho de conocer, de sentirse individuo, no colectivo, de sentirse viva y deliciosa mordió con ansias la pulpa oscura; los ojos se le abrieron y lo vio desnudo.
Adán
Él, confundido por la mirada lasciva de ella, temió la soledad, el abandono, la inutilidad de su existencia. Miró a la serpiente, la miró a ella. Comió de la fruta de sus pechos, probó el sabor de la carne. Se le abrieron los ojos, se sintió vivo, igual que otras partes del cuerpo...

lunes, enero 12, 2009

Haikus

Haiku 7

Quiero besarte,
dame tu boca ya,
te entrego mi amor.

Haiku 8

El verbo nace
saturado de mis pies:
te deseo ya

lunes, enero 05, 2009

Temblor del Cielo


A Vicente Huidobro


El cielo tiembla.
Hay un sigilo leve
que roza la tierra.
Tremolan los árboles
en la naciente del río.
Se alborotan los mares,
las sirenas naufragan,
pierden las agallas,
las flores pierden sus pétalos,
el bosque su color de vida.

Hay un palpitar lejano
un rumor de aves espantosas
nubla el cielo.
El cielo tiembla.
El frío arropa lo que existe,
lo que no existe se inventa
simulando ecos
y mundos mágicos.
Todo un surrealismo presente.

El cielo tiembla
las nubes se derraman como pequeñas flechas
hacia el abismo.
Sus puntas cristalinas
musicalizan el vacío,
parecen espejos también.

El cielo tiembla,
algo alborotado
quiere irse de la gloria,
la eternidad resulta aburrida.
El cielo tiembla, hay truenos
amenazando la existencia.
Las luces se desprenden del cenit,
hay rayos que son ángeles
escapando a la tierra.

Agresiones nocturnas 2

Quiero vivirte
con los recuerdos apresurados
que transitan por la noche.

Hay veces que hierve
el deseo,
hay veces qeu es demasiado,
quema, carboniza
descuartiza y eriza.
Hay veces que es tanto
que no me llena
el vestirme de tu piel,
el tragarme tu carne,
el beberme tu sangre.

Yo,
loco en los intentos
del avance
y tú
empeñada en los trucos del freno.

Me llamas de noche,
siempre de noche,
pero hay veces
que yo prefiero el día.

Escape VI


Hace mucho que no sentía el dolor ajeno en el estómago. Hoy vi a una querida amiga llorar, derrumbarse en pedacitos pequeñísimos. Lo hacía con amargura, era un dolor que le salía del cuerpo, de las vísceras, de lo más hondo. De alguna manera sentí su dolor.

Lloraba por la muerte de un familiar, uno que sufrió mucho. Un familiar al que le temía de pequeña, y al que ahora, antes de su muerte, le había tenido cariño. Su cuerpo se llenó de una piedad increíble. Yo me pregunto ahora, ¿qué sucederá? Es doloroso alejarse de alguien y pensar que nunca más volverá, que nunca más estará ahí. Es extraño el cuerpo humano, es extraño ver cómo se acostumbra a su ausencia. Hay gente que no puede lograrlo, el olvido no es parte de sus vidas. Hay otros que sí, se amoldan a la ausencia, saben que no están, pero de alguna manera se reponen. Por otro lado, hay quienes no sienten nada. Últimamente, sólo pienso en la empatía. Me duele ver a alguien a quien quiero mucho sufrir. Me siento cohibido y creo que igual de devastado. A veces siento que un abrazo no basta, que una palabra o gesto no son lo suficientemente consolador para el otro. Me duele la incomodidad y el vacío. La muerte es dolorosa de cualquier forma. El que muere se va, su sufrimiento “tal vez acabe”, pero el que se queda, el que está vivo, se ahoga en el dolor. ¿Hay libertad o atadura? Sólo sé que no quiero experimentar nada de eso por el momento.

domingo, enero 04, 2009

Microcuento 3


Corrió desesperadamente, sus piernas veloces comenzaron a fatigarse, oía voces, no había escapatoria. Los hombres vestidos de blanco lo agarraron. Esa vez, la locura de los cuerdos pudo más que la cordura del loco.

miércoles, diciembre 31, 2008

Algunas fotitos antes de despedir el año

Les presento al grupo Fuga



Paola, Luis, Yo, Kadiri, Freddie, Michelle y Mayra Santos

José H. Cáez Romero y Mayra Santos Febres





lunes, diciembre 29, 2008

Gioconda Belli y el infinito en la palma de su mano


Y creó Dios al hombre a su imagen. A imagen
de Dios lo creó. Macho y hembra los creó.
~Anónimo~


Es un viaje al surrealismo y al realismo mágico hispanoamericano leerse “El infinito en la palma de la mano”, de la escritora nicaragüense Gioconda Belli. Es una novela que sin exagerar en el contexto lingüístico, sin utilizar palabras exacerbadas y nudos densos dentro de la trama, envuelve al lector en un mundo mágico y de interpretaciones infinitas de manera simple. Si la escritura es un reto, asumir la reescritura de un texto conocido desde el principio de los tiempos, bueno, desde que el hombre fue “creado” es uno más grande. “El infinito en la palma de la mano”, es una reescritura de la historia del primer hombre y la primera mujer, Adán y Eva. El seudo-lenguaje bíblico ofrece una posibilidad de ambiente en el cual uno piensa que no está leyendo una novela, sino una historia “real”, todo a interpretación del autor.
La realidad dentro de este texto, es el curso sobre los pensamientos de Eva. Belli desde el momento en que Eva es creada, reivindica su condición de mujer. La expone como un ser inteligente, la Eva de Gioconda no pretende ser la Eva bíblica más allá de su historia. La Eva de esta historia no es la típica Eva literaria, aquella mujer tentadora, causante de los males del mundo, de la tragedia de los hombres; no es el símbolo del pecado sino del deseo del conocimiento. Es cierto que el Adán la ve de esta manera, pero su historia es diferente. Eva sí es la tentadora de su marido, pero se ve que es el plan infinito del “Otro” (el creador). Sin Eva el mundo no sería mundo, no existiría la humanidad, ni la historia. Gioconda Belli logra romper todos los esquemas y arquetipos misóginos existentes con este texto.
Un personaje que me llamó la atención fue el de la serpiente. La misma nos es descrita como diabólica ni contrincante de el Otro, sino que es una amistosa, muchas veces funciona como consejera dentro del texto. La serpiente, a mi entender, representa ese contacto con la realidad. La serpiente resulta más humana que reptil, una figura humana de la actualidad. Me imagino que la voz de la autora se reflejaba en ella. La escena de la tentación, me pareció verdaderamente tentadora.
Otra cosa que puedo decir que me gustó del texto, fue su poesía. Las escenas eróticas, resultan hermosas. El lenguaje erótico presume la habilidad del conocimiento. En el contexto bíblico, normalmente cuando se habla de que un hombre “conoció” a su mujer, se refiere a que tuvieron sexo. Dentro de esta novela, en el momento en que los ojos se le destapan, luego de comer el fruto del árbol prohibido, tuvieron conocimiento el uno de la otra, se vieron desnudos y el deseo de tenerse, de ser uno como al principio, cuando Eva estaba en la costilla de Adán aflora.
Es una lectura ligera, se puede leer fácilmente en una hora o menos, sin embargo, es entretenida.

sábado, diciembre 27, 2008

Microcuento 2

Esa noche quiso rehacer por completo su vida. No más dolores de cabeza, no más incomprensión, no más incomodidad: no más nada que no le gustara. Cerró las piernas.

jueves, diciembre 25, 2008

Microcuento 1

Danzaba a su alrededor la detonante idea de libertad. El disparo sonó altísimo. Lo logró.

viernes, diciembre 19, 2008

Escape V

Hago eco de un anuncio que causó impacto en la isla, y que el escritor Javier Ávila utilizó para uno de sus ensayos más controversiales: “ ¿Qué nos pasa Puerto Rico?”. A ese le sumo otra pregunta, ¿qué le pasa al gobierno de Puerto Rico? Otra, ¿nos queremos vestir de ceguera y de indiferencia? La verdad es que no sé si tengan respuestas, o sean meras preguntas retóricas. Todavía no me lo creo, o intento no creérmelo.

Todo este mejunje de preguntas surge por lo que acabo de ver en la calle. Los que me conocen saben que constantemente me estoy moviendo, mirándolo todo minuciosamente, mirando el crecimiento de ese frío cemento que nos devora, la ciudad. Y que conste, no le quiero echar toda la culpa al cemento, pero es que de alguna forma hay que buscar el origen de estas situaciones; hay que empezar por algún lado. Acabo de ver a una anciana pidiendo limosna en la entrada de una farmacia, de esas que vienen de afuera y venden más artículos de tienda regular que de medicinas y cosas médicas. Pedía limosna con miedo, casi ni extendía su mano, la sujetaba con la otra, pegada al pecho. Era obvio lo que hacía, su cara lo decía todo. Me quedé un rato en el carro observando a ver qué hacía la gente. Luego de quince minutos y dieciocho personas haber salido, ni uno se dignó a darle un mísero centavo.

Admito que se me escaparon dos lágrimas. No hay nada más que me parta el alma y me nuble los ojos con lágrimas que ver a un anciano sufriendo. Es algo que desde pequeño me conmueve, fui criado entre ellos, he visto por lo que pasan, he visto por lo que sufren. He sufrido con ellos. Ese anuncio de la anciana buscando la carta de su familia en el correo y sólo recibe un cheque me mató. No lo puedo ver. Es espantoso, insisto. Entré a la tienda a comprar lo que necesitaba. Incluso, luego de haber pagado con la tarjeta, como no me quisieron dar cambio, tuve que comprar un artículo para tenerlo y darle algo a la señora. La miré desde adentro, la observé con calma. No había llagas, no había signos de puyas. Probablemente alcohol, si es que tiene algún vicio pensé. Su ropa estaba sucia, una camisa gris y una sudadera verde. Unos tenis rotos. Su pelo blanco, un poco amarillento, una gorra le cubría la cabeza. De lo poco que tengo, porque admito que soy otro mantenido en este país, le di tres dólares, me quedé con otros dos por alguna emergencia, que como están las cosas en este país, ni para una botella de agua dan. Luego me quedé otra vez en el carro, a mirar que pasaba. Quince minutos más, un señor le dio una moneda.

Yo me pregunto si es que yo tengo demasiada empatía o si la gente es demasiado apática. Si la gente no sabe cómo ponerse en los zapatos de otros. La maldita marginación. Todo esto es realmente doloroso. La gente no puede ver que en algún momento puede vérselas como ellos. Por Dios, si es que existe, es un anciano. Es una persona que casi no puede valerse por sí misma. ¿Dónde está el gobierno, la iglesia en estos momentos? ¿Dónde queda la sensibilidad de la gente? Cada vez me impresiona más, en el capitolio se roban los washingtones del pueblo, la iglesia se mete a defender la vida, a maldecir el aborto, a prohibir los matrimonios gays, a pedir nexos con el gobierno para tener más poder, parece que volvemos a la Edad Media, si es que nunca salimos de ella. No sé si exagero, pero es una realidad que me jode. Qué se hace con estas personas cuando no tienen dinero, cuando los expropian de sus hogares, el único refugio seguro que les quedaba. ¿Dónde están sus hijos, sus familiares? Me indigna.

Siempre invito a la gente a que se tire a los asilos y que vea cómo son los que viven ahí. Siempre hay un brillo en sus ojos, como una última esperanza pidiendo que los rescaten, que los vayan a ver. Necesitan tacto, se vuelven como los recién nacidos. Yo siempre me pregunto si terminaré así, en la calle. Si alguno conocido terminará igual. Las cosas en este país no están bien. Entonces cuando vemos a alguien a quien podemos asistir con una simple moneda no lo hacemos, ponemos una barrera que nos distancia. Nos hacemos los brutos-ciegos-sordos y mudos. No vemos nada, en la mente sigue esa encuesta de que aquí somos felices y que no pasa nada. Creo poder entender ahora, es que la gente no pasa necesidades. No sabe lo que es estar sumido en el alcohol, en la pobreza, en al hambre que te pega el estómago y las tripas a los huesos. A veces la gente no sabe lo que es una lágrima real. Lo que es la desesperación por el escape, y la nueva palabra que utilizo para todo, la fuga. Gente, reflexionemos un poco más, no hay nada mejor que destronar al ego y acercarse al otro, al desconocido y brindarle aunque sea una esperanza falsa que lo haga sonreír por cinco minutos. No es difícil.