sábado, diciembre 19, 2009

MI NUEVO ESPACIO
MARETAZO

martes, diciembre 15, 2009

TODA ETAPA LLEGA A SU FIN DE ALGUNA MANERA,
ESTE BLOG, QUE ME ACOMPAÑÓ EN MIS PRIMERAS AVENTURAS A LA POESÍA, CIERRA HOY SUS PUERTAS. GRACIAS A TODOS LOS MARAVILLOSOS LECTORES, SUS COMENTARIOS Y SUGERENCIAS. PRONTO REAPARECERÉ EN OTRA PÁGINA.
ACHÉ PARA TODOS!

jueves, noviembre 19, 2009


Llevo arrastrando entre mis papeles

Una colección de cuerpos

Que poco a poco

El tiempo los ha hecho ver

Como manchas en la corteza

De cualquier tronco,

Como si la lluvia

Hubiese desgastado el material

Del que están hechos,

(la tinta derretida sobre la pared de un boletín)

Dejando sólo

La fina silueta

La fingida imagen

De que algo estuvo allí

Es esta soledad en fuga

La que se desgracia sobre mí,

La que me hace olvidar

Momentos importantes

Rostros importantes,

Caricias, besos, olores

¡Tacto!

He descubierto que soy

Un algo

Que necesita algo de tacto

Sentir o saber

Que otro se siente

A través de mí.

Pero es difícil quererlo

Y desearlo

Cuando no se sabe con certeza

Si el otro ha sentido

A través de uno.

No quiero echarte la culpa,

Es posible que seas la víctima

De ese olvido irremediable

Que pronto me asechará otra vez.

Ese olvido que hace

Menos dolorosa la carga

Del propio olvido

Sobre las cosas.

Pero es que te has ido,

Eres tú ciertamente

Quien provocas

Las ondas de sequía

La fuga del agua

En mis estuarios.

Eres tú

Quien se borra a solas

Dejando el tintero vacío

Mis papeles sin cuerpos

Y mis memorias

Sin letras.



domingo, noviembre 01, 2009

Angelamaria Davila

Sin duda alguna, una de las mejores poetas de Puerto Rico y del mundo!!!! Disfruten su voz y sus versos, como lo hago yo al temblar con su fuerza.

miércoles, octubre 21, 2009

Sobre el arte de ser Bette Davis




















Hasta hace unos años no me acordaba de la existencia de una actriz, leyenda hercúlea y mito de Hollywood, y espero, que de la humanidad. Me refiero a la leona, la magnánima o como se le llegó a llamar alguna vez, “La Bestia” Bette Davis, por su agresiva forma de actuar y de ser también. Todo resultó por la lectura de un periódico del país. Cuando ojeaba sus páginas, me topé con los gigantescos ojos de esta mujer. La foto en blanco y negro me cautivó. Dije inmediatamente, “yo los he visto antes”. Claro que los había visto antes. De seguro fue una de esas figuras que me motivó a querer actuar cuando pequeño. Logré hacerlo, pero por alguna razón me desmotivé. Pero este no es el caso. Cuando leí el artículo, pude identificar una de sus películas, de seguro la más recordada por todos los adictos al cine, en específico de la era dorada de Hollywood, esa época llena de glamur, galanes apuestos y de voz profunda, los autos gigantes, las mujeres hermosas, que casi todas se parecían en cuanto a físico y obviamente, los cigarrillos! La película, “Whatever happened to Baby Jane?”, adaptación de una novela cuasigótica, por su construcción con los elementos del misterio y el suspenso.





Los que me conocen saben que soy un comprador compulsivo de libros y películas. Cuando me antojo de algo, simplemente voy y lo busco, cueste lo que cueste. Fui a Borders, con la esperanza ciega de conseguir la película. Por un momento dudé, pensé que nunca la encontraría en aquella estantería. Para mi sorpresa, cuando estaba a punto de rendirme, la encuentro, y lanzo ese grito visceral por el que me destaco cuando algo me impresiona. Llegué a mi casa de inmediato para verla. Me temblaron las piernas. No me acordaba de haber visto una película en blanco y negro, pero tan pronto vi a Bette, una cadena de imágenes se lanzaron al vacío y reconocí la historia, los argumentos. En fin, la obra de arte que era la mujer y la película también. A los pocos días decidí conseguir más películas de ella, buenas y malas, que todavía no he encontrado ninguna mala, por más pequeña que haya sido su participación. Bueno, puede que sí, que hayan películas que no sean buenas, pero lo que NO puedo decir, es que su actuación haya sido mala. Creo que eso es lo que salvaba esas poquitas (creo que 3) de ser malas, su actuación impecable y verídica, natural. Comencé a comprar las colecciones de DVDs que había por ahí, cada una traía entre cinco y seis. Y qué me dicen cuando descubrí el poder adictivo de Amazon, já, casi estoy en la ruina.
Pero a lo que voy. No he encontrado en nadie, el famoso “animal” que esa mujer transmitía. No hay nadie que se le pare al lado a la hora de actuar. Sí hay actrices ahora que dan la milla, Meryl Streep por ejemplo; Angelina Jolie si se dedicara a realizar más dramas y menos películas de acción. La bella Helen Mirren, Amy Adams, entre tantas otras. Pienso que Meryl Streep es la más que llega a su tono. La misma Bette la nombró su sucesora. Bette era capaz de transformarse en lo que fuera. Podía ser la mujer más frágil y victimizada en la pantalla, como la más repugnante, arrogante y malvada. Había un dicho popular en Hollywood, que siempre lo utilizaban en los avances de sus películas cuando ella realizaba este tipo de papeles; “No-one is as good as Bette when she's bad!”.





La versatilidad es lo que cuenta. Pienso que eso es lo que debe destacar a un buen actor de uno malo. La versatilidad, la capacidad de hacer cualquier tipo de papel y que ninguno se parezca a los demás. Eso lo encuentro en ella.





Mi sobrino se burla de mí cuando ve que veo sus películas, cuando nota que he comprado más películas de ella, o de esa época. Me dice, “¿por qué ves esas películas viejas? Tan porquerías. No veo que lleven un mensaje.” La verdad me da mucha lástima con él. Él intenta profundizar en algo que no ha visto porque no ha querido, porque tal vez cree que dando un juicio sin pruebas puede ser más listo que yo. Porque las piensa aburridas y encuentra más entretenidas las historias simples y evidentes, fáciles, de las películas de baile. No quiero sonar cruel, adoro a ese niño, o joven de quince años, lo he querido desde que supe que podía ser tío postizo. Juro también que he intentado hacerle notar el porqué admiro tanto a esta mujer. Le cuento que fue la primera heroína de Hollywood, la primera persona que se atrevió a hacer películas con temática real en una época (la Gran Depresión del 30 y luego la Guerra) donde todo tenía que terminar siempre en algo feliz. Hizo de prostituta, de asesina, de enferma, de mujer frívola, de todo. Sus mejores dramas siempre terminan en alguna especie de tragedia, diciéndole a la gente que no siempre se obtiene lo que se quiere. O para aquellos que les agrada el romance, que el amor es una constante lucha donde se pierde y se gana. Hizo películas que registraban el pensar del momento. Le digo que para la época de esas películas la belleza física de las protagonistas era indispensable, y Bette, que para mí era preciosa, no caía dentro de los estándares de belleza. Sus ojos eran grandes, sus labios no estaban divididos bajo la nariz, su rostro era bastante ovalado, su nariz era un poco curva. Tuvo que demostrar que sabía actuar para que le dieran sus papeles. Que no era simplemente una cara y cuerpo. Desafió a Jack Warner, dueño de la WB, haciendo que cambiaran los directores a su antojo, todo por lograr un buen trabajo. Abogó por buenos libretos y buenas historias para el público. Y así obtuvo los mejores roles. Fue la primera mujer en dirigir la Academia que otorga los premios Oscar, la primera en recibir más nominaciones que nadie. Y a pesar de que el cáncer se la había comido, hasta el último día de su vida, fue actriz! Como dice su epitafio “She did it the hard way”. Pero de nada sirvió mi exhausta explicación.
También le hablé del valor representativo de las películas de la era dorada, de lo que era arte y ha ido decayendo con el pasar del tiempo en el cine. No digo que no haya buenas películas ahora. Las hay, muchísimas, pero ciertamente el cine ha perdido un encanto, una magia que por lo menos yo percibo en estas películas. Yo espero que cuando sea más grande, pueda apreciar lo hermoso de esto. Es una pena que la juventud se limite a lo fácil. En fin, celebro con ustedes el encanto de esta mujer, de esta diosa del arte actoral, de la belleza del sacrificio y la perseverancia. Celebro y hago notar su fuerza, la profundidad, la riqueza de matices y colores a pesar de sólo verse en blanco y negro durante su época más activa. Celebro a esa mujer que no se vendió y supo demostrar su talento. Celebro a La Bestia, simplemente el arte de ser Bette Davis.





Mis películas favoritas y que recomiendo
1. Mr. Skeffington
2. Dark Victory
3. Now, Voyager
4. What ever happened to Baby Jane?
5. The Old Maid
6. Little Foxes
7. Jezebel
8. Marked Woman
9. The Bride Came C.O.D.
10. The Anniversary
11. Hush…Hush…Sweet Charlotte
12. All About Eve
13. Of Human Bondage
14. The Petrified Forest
15. The Whales of August








lunes, septiembre 07, 2009

Escape IX


Entre un quebranto
y otro
se llena mi voz
de un hastío enorme
que redunda en el cansancio
y en la (in/m)paciencia.
¿En dónde busco
esos pedacitos tiernos
para hacerme en la carne
un mosaico enorme
de felicidad?
Es que no entiendo,
me piden que lea
con una exacerbación
distinta a la que escribo,
distinta a la que siento.
¿Qué saben ellos?
¿Quién sabe cómo escribo?
¿Quién sabe de este
proceso tan extraño
que se inventa mi cabeza
para romperlos en fonemas,
en grafemas
en palabras tan rotas
como yo mismo?
Me piden una velocidad lenta
para que todos entiendan
para que todos procesen.
¿Y yo?
Yo soy apresurado,
mi ritmo es muy distinto
al que tienen otros.
Mi velocidad navega
en la imagen del rayo,
en la sensación del terremoto.
En la inesperada victoria
de la explosión.

No me pidan recetas
cuando carezco de las mías,
no me pidan que cante
cuando mi voz rechina
en la fealdad de la entonación.
No me pidan que disminuya
cuando voy ágil y sin frenos.
No me pidan que busque una voz
cuando la mía la encontré hace tiempo.
No me digan cómo tengo que leer
cuando todos
se escuchan igual ante mis oídos.

sábado, septiembre 05, 2009

viernes, septiembre 04, 2009

martes, agosto 04, 2009

Esta noche se me olvidó



Esta noche se me olvidó
que tus manos
ya no juegan
mis siluetas,
que tus ojos
no fotografiarán más
este cuerpo
que se desnudó para ti,
para tu lente y tu arte.

Una copa de vino
yace sola en la mesa,
no hay brindis,
miradas traviesas.
No hay esos besos
que el vino
y tus labios
saben provocar
como preludio al sexo.

Esta noche
la televisión está encendida,
las imágenes corren solas
en un canal cualquiera,
en silencio
para hacerme creer
que me distraigo con algo.

Esta noche se me olvidó
el escándalo de tu voz
llenando de palabras
mi casa,
se me olvidó tu aroma
de espuma y arena.
El color moreno
de tu piel rompiéndose lento,
bien lento, despacito
como desvistiéndose
para verte real.

Esta noche se me olvidó
que no te espero,
y miro preocupado
por la ventana.

viernes, julio 24, 2009

Soy tu voz


Soy tu voz cantando en el viento,
una alocada virtud de espejos,
el distante sonido del eco
que se entierra en tus manos,
el recuerdo de tu garganta
enloquecida por el sonido
de esa voz,
quizá la mía,
que entra en
o que sale de ti
con tonadas de perfume y sol,
adornada con la tímida luz
que se finge sombra
entre los huecos de la piel.
Soy tu voz
cruzada de verbos y agonías.

viernes, julio 17, 2009

Publicado en Boreales


Mi amiga Yolanda Arroyo me escribe para darme la noticia de que me quiere publicar un texto en su tan famoso Boreales. A ella la conocí hace algunos años en la presentación del libro de otra amiga, Ana María Fuster Lavín. A las dos semanas nos volvimos a encontrar en una fiesta y desde ahí hemos cultivado una amistad maravillosa. Para mí es un honor, que esta diosa de la literatura puertorriqueña e hispanoamericana me haya escogido de entre tantas personas para publicar un texto transgresor como lo es Quererte desde el orificio. Yolanda, te adoro y te doy las gracias por esta oportunidad. Me tienes a tus pies! Te adoroooo!
La dirección de su página es:







viernes, julio 10, 2009

Porque es necesario ir, aquí la invitación!

Conozco personalmente a dos de estas mujeres, Amarilis y Mayda. Son el mayor encanto y de las mejores escritoras del país. A Karen la he leído. Ha ganado varios premios y es una chica espectacular. Vamos a dar nuestro apoyo. Lo que viene es grande!

miércoles, junio 17, 2009

Palabras huecas

A veces siento
que soy como la serpiente del Edén,
tiento el instinto,
lo oculto dentro de los huesos.

Me gusta refugiarme
adentro de cadáveres esporádicos,
avanzar sin sospecha
entre mundos paralelos…
inverosímiles casi siempre.

¿Qué sale de tu boca
si no es el dulce fruto
del conocimiento,
de la verdad inocente
que se escondía tras la huella
de lo invisible?

No hay mucho que decir.
Es mejor el silencio a veces
que las palabras huecas
como ahora.

sábado, junio 06, 2009


Hay un laberinto en tu cuerpo,
Segrega gritos fluorescentes,
Gritos ensimismados
Con su aliento de tierra,
De selva nacarada, con selva lluvia
De su boca.

Hay una multitud que se presenta
En tus ojos,
Manos gigantes
Que aprisionan mi vértigo.
Eres tú, no hay duda.
La razón es fácil,
He caminado despacio por tu espalda,
Por la gruta silvestre
Que se agrieta en el abismo.
No hay nada más fértil
Que tus colinas duras,
Carne-mermelada,
Jugoso capricho de dioses.

Hay un camino perdido
Entre tu cuerpo
Y mi mirada...

martes, junio 02, 2009


Hay ecos
que retumban
la soledad de tus noches pasajeras.

Hay sonrisas perversas
que salen de tu boca.
un gesto leve
de saludos agudos y punzantes
atraviesan mis párpados.

La luna crece en tu espalda
como a la tierra le crecen árboles.

viernes, mayo 29, 2009

Escape VIII


Hace tiempo me está dando vueltas en la cabeza la palabra infancia. Me pregunto si yo tuve infancia. Me pregunto cómo fue. No es que me haya dado Alzhéimer ni nada por el estilo, mas sin embargo, sólo tengo algunos pocos recuerdos, hay caras familiares, a algunas se les han borrado el nombre, por otro lado existen nombres a los que se le han borrado la cara. Intento buscar fotos para ver si reavivo esos momentos. Con la mayoría no da resultado. Incluso, me es aterrador pensar qué hacía en esos momentos y por qué causa me tiraron la foto y ahora no lo recuerdo. Suena algo trillado. Pero esas fotografías me han hecho pensar mucho. Son instantes dentro del tiempo y el espacio que se han detenido para siempre, pero no entiendo su razón de ser. Algunas son de cumpleaños, supongo que mis padres las tiraron para recordar cómo me veía a esa edad. Difícilmente nada ha cambiado, mi rostro no ha cambiado nada durante todos estos años, sólo que ahora me sale barba. Aún así ellos no miran esas fotos, ni siquiera la de ellos cuando eran jóvenes. Las mantienen en álbumes dentro de cajas, escondidas en algún lugar de un clóset a expensas del moho y el olvido. En esta casa hay demasiados, once. Yo las veía para saber cómo eran ellos en su juventud, cómo se construía una historia de “amor” entre ellos. Recuerdo que solía hacer historias con su álbum de bodas, pero ese vivieron felices por siempre no ha llegado. Ese final de historieta nunca es cierto.


A veces busco los libros de cuentos que leía de pequeño. Todavía tengo mis favoritos, por nada del mundo los he querido soltar. No sé si es por querer acordarme o inventarme momentos de la infancia que ya no recuerdo, o quizá porque fueron mi primer contacto con el mundo de las letras. Es cierto que varias veces soñé con esos finales felices, con esas historias de hadas con las que queremos que los niños crezcan. Pero qué desilusión es crecer y encontrarse que Blanca Nieves era realmente la esclava de esos enanos perversos, que las mujeres que representaban la realidad siempre eran vistas como malévolas. Que la masculinidad dentro de esas fantasías está bien alejada de lo que es ahora ( y siempre). Esas historias también quedan en el olvido.


Pero volviendo al punto. La cuestión que me desanima es no tener esos recuerdos. Realmente me acuerdo de pocas cosas, recuerdo una sola cosa de los cuatro años, estaba en el salón de clases y era el día de llevar a una de nuestras mascotas, si no podíamos teníamos que llevar una foto. Por alguna extraña razón, mi mamá no quiso que yo llevara mis periquitos o mis peces. Tampoco le tiramos fotos. Sé que ella me explicó, pero ahora yo no me acuerdo. También me acuerdo de mi primer mejor amigo. Amaury, se llamaba o llama. Desde los ocho años perdí su rastro. Incluso no me acuerdo de familiares. Cuando se hacen fiestas familiares mis tías me preguntan el porqué de mi alejamiento. Le atribuyen todo a mi proceso universitario y de crecimiento intelectual, “ese no está en la tierra, se cree más que nosotros”, se atreve a decir una. Pero es que todo se me hace ajeno, no puedo unirme a algo que desconozco por completo. Que si se fueron a otro país, pero ahora están aquí. No es motivo. Es extraño cómo uno se olvida de la gente. Una amiga me dice que esa gente no tuvieron relevancia en mi vida, que por eso la olvidé. Me niego a creerlo. Porque entonces significa que todos esos momentos de los que no me acuerdo nada no tuvieron relevancia en mi vida. Eso sí, me acuerdo también de esos momentos chocantes, casi todos envueltos con la muerte o el dolor.


De lo que nunca me olvido es del cariño, esa cosa extraña que los mortales suelen dar (ya que no pertenezco al mundo regular según mi tía, pues tengo que ser algo sobrenatural, ¿no?). de esa ternura que me sabe mucho a animal. Esa cosa loca que me gusta. Me acuerdo mucho de mi bisabuela, es una tristeza que mis primos, los que tienen mi edad, no se acuerdan mucho de ella. Yo sí siento que logré crear un eslabón con ella. Yo me acuerdo de su pelo marrón cenizo, de sus lentes, de lo jorobado en su caminar, de su lentitud al hacerlo, todo por la vanidad de no usar bastón. De la silla de cuero blanca que tenía para sentarse a mirar en un callejón sin salida. Del reloj que colgaba en la pared y me gustaba mover las agujas hasta las doce para que sonara. Con esa mujer nadie podía. Me acuerdo de su boca totalmente mellada, ni un solo diente, nunca quiso usar puente. A veces siento que soy como ella. Para muchos en la familia ella era una extraña, igual que yo. Se rehusaba a bañarse en una ducha. Siempre me acuerdo de ella bañándose en un cuartito dentro de su cuarto. Ponía una palangana inmensa color roja con flores azules en el centro (¿Oyá?), se enjabonaba con una pequeña toalla y luego se echaba agua con un cubo de metal. Para mí era fascinante su ritual. También me acuerdo cuando me hablaba, cuando se levantaba de su cama adolorida y se trepaba en un librero (así jorobada y viejita) todo lleno de polvo, biblias, libros de hechizos, recetas, novelas rosas y me daba dinero, lo escondía en las mismas biblias azules que yo todavía tengo guardadas en algún clóset, para que me comprara chocolates. A ella le encantaban los chocolates. Le encantaba tomar refresco en copas. Le gustaba jugar mucho con el agua. Tal vez de ahí mi pasión por las dos cosas, las copas y el agua. Me encantaba mi bisabuela, no puedo evitar la nostalgia cuando hablo cosas de ella. Tan sultana, tan emperatriz callada y austera, mirándolo todo con suavidad para luego soltar el bum si se entrometían con ella o los suyos. Yo sé que a ella no la podré olvidar.


Quizá comprendo un poco más para qué se olvida. Tal vez es para evitar esa nostalgia que nos hace soltar lágrimas, que nos hace ver lo pésimo que podemos ser al vivir. Quizá olvidamos para nosotros mismos olvidarnos de lo que somos, de lo que seremos, de las razones que se han concluido en nuestro cuerpo. Para alejarnos de esa mancha que a veces es la herencia, el destino y la familia. Para no perdernos en el laberinto de los otros y querer seguir en el nuestro. Para olvidarnos del dolor. Para aprender a vivir…

sábado, mayo 23, 2009

Escape VII






Me resulta tan extraña esta cosa de ir a los gimnasios. Las cintas métricas y las balanzas. Las máquinas, el olor a sudor, la música, los baños, las duchas, la gente... Creo que eso es lo más que me resulta extraño, la gente, especialmente los que no necesitan ir, las Barbies y los Johnny Bravo. Los que mueren si huelen grasa y se desesperan porque no encuentran la lechuga adecuada para alimentarse. Las dietas. Me río. Siempre veo las dietas al revés. Puede que tenga dislexia emocional e interpretativa pero es así. Cuando me mandan a comer lechuga en exceso es cuando más vaca me siento. ¿Eso no es lo que comen ellas? ¿Hierba y vegetales? La gente con cuerpos schwarzeneguianos lo miran a uno distinto, como si uno no fuera gente por tener el cuerpo como lo tiene. Que conste, no voy al gimnasio por lograr ese físico. Dios si existe en algún plano sabe que no, me resulta irreal. Los miro como cuerpos no reales. Voy por obligación médica, que sé, en algún momento abandonaré, como ya he hecho tres veces. A mí me resultan interesantes los cuerpos opíparos como el mío. La abundancia es la clave de todo. Claro, hay dos o tres huesitos que llaman la atención, pero cuando digo huesitos, es la gente flaca enclenca que no visita gimnasios, sino que su anatomía es así. La gente tiene un culto tan raro con el cuerpo, con las nuevas concepciones de belleza y físico. A veces miro para atrás, pero bien para atrás, busco fotos que tenía mi abuela de cuando era joven y los físicos eran tan distintos. La gente era más robusta, sin embargo no musculosa. Las personas delgadas se limitaba a aquellos que no tenían la dicha de llevarse un trozo de alimento a la boca. La gente no se preocupaba por eso, más bien por el trabajo y por cosas que pienso sí valen la pena. No había tiempo para fijarse en el cuerpo. En la actualidad si no eres delgado o presentas un cuerpo a lo Julián Gil no eres nadie. Es extraño, parece ser más importante la apariencia del cuerpo que del intelecto. Me hace pensar en una nueva forma de marginación. Seguimos en el retroceso. La gente cada vez se distancia más de lo que es ser humano. Es una barbaridad pensando en el siglo en el que estamos. Primero eran los judíos, después los musulmanes, después los judíos otra vez, después los pobres, después los negros, después los pobres negros, y ahora los gorditos. Y si no gorditos, los que tienen algo en exceso. Lo pienso cada día más y es tan horrible. De dónde salió esta nueva forma de vernos, por qué surgió. Hacia dónde queremos llegar. Si lo mejor de todo es tener de donde agarrar (en el caso de tener pareja). Sucumbimos ante un cuerpo perfecto. ¿Grecia antigua? ¿Roma? Pamplinas, qué sabe la gente de eso. Con la vida acelerada que se lleva en el mundo, especialmente en la ciudad, de dónde se saca el tiempo para fijarse en el cuerpo. Ahora me ronda por la cabeza otra idea. ¿Será al igual que el sexo una forma de escape? Lo desbloqueo, ¿la apariencia un escape? Uy, qué miedo.

miércoles, mayo 13, 2009

Publicado en Paxtiche



Qué se hace con las manos

cuando se abren vacías.

sábado, mayo 09, 2009

Desde la Fuga



Fuga 1

El sonido de tu caminar
se me escapa por la habitación.
Hay una oscuridad tremenda
que se abre hacia el vacío,
hacia el vértigo de mi cuerpo
que sueña con tu no-huída.
Las sábanas-témpanos
huelen a tu sudor,
al perfume de tu carne sencilla;
tantas veces ha rodado
tu ombligo por ellas…
¿Qué se hace
con una habitación a oscuras,
con el frío que asecha cortante,
con el recuerdo de tu ombligo
que rueda,
con una sábana que huele a ti?
¿Con tu fuga?