No, una canción apasionada y llena de sentimiento. Una poesía manipulada por la voz de esta mujer que admiro tanto
viernes, junio 22, 2007
lunes, junio 18, 2007
domingo, junio 10, 2007
Cuando hablo de ti
Cuando hablo de tihablo de infinito,
hablo de algo sin límites
como el mismo universo.
Y cuando se habla de universo
se habla de los viajes de astronautas
de tormentas eléctricas
y hoyos negros.
Cuando hablo de ti,
no hay barreras,
no hay horizontes
pero si hay miradas
hay ternura
hay calidez,
como la que hay
cuando se toma vino del bueno.
Cuando hablo de ti
hay emociones enigmáticas
que no sé de donde provienen,
tal vez de los hoyos negros,
de tormentas en un planeta acuático,
de algún gesto
de alguna caricia.
Pero lo que sí sé es
que cuando hablo de ti
hablo de eso que es difícil
de comentar y explicar
pero que alguna persona sabia
en algún país remoto
que no es este
llamó amor.
12:57 am
6 de junio de 2007
lunes, junio 04, 2007
El jardín

Quiero sentir tu mano húmeda,
tu mano mojada
acariciando mi vena latente.
Quiero que esta vez
seas tú quien me partas la vida,
¿por qué siempre tengo que ser yo
el que lo haga?
Quiero que me desnudes,
que me muerdas
y me dejes sin piel
como una vez yo lo hice.
Quiero desgarrar estas ropas
que me inhiben de tenerte
de besarte
de hundirme en tu boca
hasta dejarte sin aliento.
Quiero que me muestres el paraíso,
el jardín donde está tu fruta prohibida.
Enséñame a pecar,
enséñame a despedazarte.
Destápame la vista
con la crudeza de una espada ardiente.
Grita, exhala.
Gime, grita, exhala,
gime, grita, exhala,
gime, grita, exhala, grita.
Haz lo que quieras pero
no me detengas
que voy llegando
al final del túnel,
veo la luz blanca,
no pares, que yo estoy parado.
Quiero que te quedes ahí,
inmóvil, musitándome caricias en el rostro
hasta que se duerma
y no pueda más esta pasión.
tu mano mojada
acariciando mi vena latente.
Quiero que esta vez
seas tú quien me partas la vida,
¿por qué siempre tengo que ser yo
el que lo haga?
Quiero que me desnudes,
que me muerdas
y me dejes sin piel
como una vez yo lo hice.
Quiero desgarrar estas ropas
que me inhiben de tenerte
de besarte
de hundirme en tu boca
hasta dejarte sin aliento.
Quiero que me muestres el paraíso,
el jardín donde está tu fruta prohibida.
Enséñame a pecar,
enséñame a despedazarte.
Destápame la vista
con la crudeza de una espada ardiente.
Grita, exhala.
Gime, grita, exhala,
gime, grita, exhala,
gime, grita, exhala, grita.
Haz lo que quieras pero
no me detengas
que voy llegando
al final del túnel,
veo la luz blanca,
no pares, que yo estoy parado.
Quiero que te quedes ahí,
inmóvil, musitándome caricias en el rostro
hasta que se duerma
y no pueda más esta pasión.
A GOAVA, por esta pasión fertilizada.
4 de junio de 2007, 1:13am
4 de junio de 2007, 1:13am
sábado, junio 02, 2007
Esta sonrisa sin aliento

Me quiero quitar
los ojos y los pies y
las manos.
Quiero quitarme la piel
para sentirte
en este pedazo de poesía
que corresponde a nuestros
impulsos del deseo.
Quiero saberte la piel
sin la mirada
quiero entrar a tus sueños
sin mi cuerpo.
Abandóname por este rincón
en lo que resguardo
esta sonrisa sin aliento
y te digo hoy
sin querer queriendo
que te quiero.
los ojos y los pies y
las manos.
Quiero quitarme la piel
para sentirte
en este pedazo de poesía
que corresponde a nuestros
impulsos del deseo.
Quiero saberte la piel
sin la mirada
quiero entrar a tus sueños
sin mi cuerpo.
Abandóname por este rincón
en lo que resguardo
esta sonrisa sin aliento
y te digo hoy
sin querer queriendo
que te quiero.
Me dio
Me dio con reventarmeen tus pupilas,
con soñarte despierto
entre los espejos
que me arropan.
Yo quise sentirte
entre mi pecho,
respirarte hasta que
rompieras mis pulmones
con el sólo hecho
de tenerte cerca.
Me dio con doblarme
en tus manos,
de sembrar árboles
en tu huerto,
de fertilizar tus dientes
con mis besos.
Yo quise tenerte por completo
escuchar tu voz ronca
y dispersa,
sentir los jugos de tu cuerpo.
Me dio con enterrar
mis luces en tu sombra
y vivir escondido ahí
hasta que me revelaras
el camino de regreso.
y dispersa,
sentir los jugos de tu cuerpo.
Me dio con enterrar
mis luces en tu sombra
y vivir escondido ahí
hasta que me revelaras
el camino de regreso.
jueves, mayo 17, 2007
¡Rayo! La noche de La Diva
¡Rayo! La Noche de la Diva
en De Cuentos y el Silencio que los compone
http://www.decuentosyelsilencio.blogspot.com
domingo, mayo 06, 2007
...nadar con las sirenas

Se fueron las pocas esperanzas,
las anécdotas pasadas,
ilusionadas con el despertar de las luces
en tu puerto.
Aquí frente a la playa
me desvelé construyéndote sueños
y castillos para vivir.
Te busco entre la arena,
entre las algas
y junglas marinas.
De mi pecho salen
caracoles muertos.
Aquí me quedo esta noche
con el ir y venir de las olas
que no llegan
mientras el salitre me carcome.
Es mejor así,
pues podría sumergirme en las olas
y nadar con las sirenas,
de ahí a más allá de la espuma
no sé qué pasaría.
sábado, abril 28, 2007
Amores: El primer día (2004)
Este es uno de mis monólogos favoritos y está interpretado por la excelentísima actriz boricua Gilda Galán,gran baluarte de la actuación criolla.
miércoles, febrero 07, 2007
Me gusta decirte las cosas de frente
como debe de ser,
sin cobardía
como la de los perros falderos.
Me gustaría decirte lo mucho que te quise
pero eso se quedó en el pasado
en las historias que te inventabas
como la de los cuentos de hadas
que tanto te fascinaban.
Me gustaría decirte cómo era
la red de mentiras que me ocultaste.
Los sentimientos que dejaste volar.
Me perdiste.
Me gustaría que desaparecieras
entre las sombras del medio eco
en el retumbe de mis párpados
en la espiral que la vida rompe hoy.
Me gusta decirte las cosas de frente
como debe de ser.
Con la fiera alegría
de que me muevo por fin con consciencia.
Me gusta que sea así
todo a mi voluntad
y entiende
que sí te quiero olvidar.
a ti por todo lo vivido.
como debe de ser,
sin cobardía
como la de los perros falderos.
Me gustaría decirte lo mucho que te quise
pero eso se quedó en el pasado
en las historias que te inventabas
como la de los cuentos de hadas
que tanto te fascinaban.
Me gustaría decirte cómo era
la red de mentiras que me ocultaste.
Los sentimientos que dejaste volar.
Me perdiste.
Me gustaría que desaparecieras
entre las sombras del medio eco
en el retumbe de mis párpados
en la espiral que la vida rompe hoy.
Me gusta decirte las cosas de frente
como debe de ser.
Con la fiera alegría
de que me muevo por fin con consciencia.
Me gusta que sea así
todo a mi voluntad
y entiende
que sí te quiero olvidar.
a ti por todo lo vivido.
jueves, febrero 01, 2007
El deseo de invadir tu carne
El deseo de invadir tu carne
me atormenta.
-Divisa-
Carne…
Espíritu…
Si en cada poro de mi piel vivieras
destronaría la sensación de ahogo.
La piel y tus besos.
Pasión tendida sobre mis dedos,
fracciones de segundos dentro
de tus huesos.
Ruido inmenso de tu boca.
Boca, boca, b…o…c…a...
Seducción.
Caricias tendidas en el aire
que te disparan pasiones.
Pasiones que se resbalan calientes
por tu piel blanca y negra.
Un juego entre ambos.
Juego de la carne y el espíritu.
Tormenta.
Fuego, acción
Una invasión del cuerpo.
-Divisa-
Carne…
Espíritu…
me atormenta.
-Divisa-
Carne…
Espíritu…
Si en cada poro de mi piel vivieras
destronaría la sensación de ahogo.
La piel y tus besos.
Pasión tendida sobre mis dedos,
fracciones de segundos dentro
de tus huesos.
Ruido inmenso de tu boca.
Boca, boca, b…o…c…a...
Seducción.
Caricias tendidas en el aire
que te disparan pasiones.
Pasiones que se resbalan calientes
por tu piel blanca y negra.
Un juego entre ambos.
Juego de la carne y el espíritu.
Tormenta.
Fuego, acción
Una invasión del cuerpo.
-Divisa-
Carne…
Espíritu…
jueves, enero 18, 2007
sábado, enero 13, 2007
Claro que sí
Claro que sí.
Hay veces que extraño
esas manos rozando
mi rostro con ternura.
Hay veces que me da
con recordar
cuando pedía mis pies prestados
para bailar.
Sus cabellos negros
deslizándose por el aire.
Su voz musitándome al oído.
Claro que sí.
Hay veces que extraño
su presencia rondando por mis ventanas.
Su mirada penetrante.
Hay veces que me da
con recordar
su oído en mi pecho
sus labios en los míos,
sus ojos tristes mirándome.
Claro que sí,
recuerdo muy bien esa tarde
que entrando por la puerta
quien estaba en el sofá no era yo
sino Manuel.
Hay veces que extraño
esas manos rozando
mi rostro con ternura.
Hay veces que me da
con recordar
cuando pedía mis pies prestados
para bailar.
Sus cabellos negros
deslizándose por el aire.
Su voz musitándome al oído.
Claro que sí.
Hay veces que extraño
su presencia rondando por mis ventanas.
Su mirada penetrante.
Hay veces que me da
con recordar
su oído en mi pecho
sus labios en los míos,
sus ojos tristes mirándome.
Claro que sí,
recuerdo muy bien esa tarde
que entrando por la puerta
quien estaba en el sofá no era yo
sino Manuel.
miércoles, diciembre 20, 2006
Shakira en concierto
jueves, diciembre 14, 2006
Casi robótica
Casi robótica,
Sus caricias no eran sinceras
No eran verdes
Eran amarillas
Igual que su piel
Desquiciada por los años
Que desperdició con locura.
Casi robótica
Sus besos no sabían a nada
A viento con polvo
A telarañas tal vez,
No me sabían a nada.
Casi robótica,
En ella no había ternura,
No había eso
Que enciende las pasiones
Como la llave que enciende el carro.
Nada.
Andamiaje quebrado.
Casi robótica
Mecánica en su totalidad
Como muñeca de las que lloran
Si no las cargas bien.
Ficticia, ilógica.
Casi robótica
Como híbrido
Que quiere estar en la dualidad
Amarga, indecisa.
Casi robótica y para siempre
Marioneta sin titiritero
Escondida y llena de polvo.
Sus caricias no eran sinceras
No eran verdes
Eran amarillas
Igual que su piel
Desquiciada por los años
Que desperdició con locura.
Casi robótica
Sus besos no sabían a nada
A viento con polvo
A telarañas tal vez,
No me sabían a nada.
Casi robótica,
En ella no había ternura,
No había eso
Que enciende las pasiones
Como la llave que enciende el carro.
Nada.
Andamiaje quebrado.
Casi robótica
Mecánica en su totalidad
Como muñeca de las que lloran
Si no las cargas bien.
Ficticia, ilógica.
Casi robótica
Como híbrido
Que quiere estar en la dualidad
Amarga, indecisa.
Casi robótica y para siempre
Marioneta sin titiritero
Escondida y llena de polvo.
miércoles, diciembre 06, 2006
Y no es que ellos fueran amigos
y amantes.
Ah ah.
Ellos eran ellos
sin tapujos
sin prejuicios, sin esconderse.
Ella negra,
pero negra clara,
como las noches negras de abril.
Con su pelo alborotado
con sus nalgas gigantes
sus piernas lindas
su cara de inocencia,
tenía unos ojos hechizantes
hermosa.
Y no es que el fuera feo,
ni lindo,
también era hermoso
apuesto y deseable.
De pelo lacio, ondulado
pero corto,
blanco de piel amarilla,
crema,
blanco.
Ojos tristes que hipnotizaban
que envolvían
y lo hicieron con ella,
la hipnotizaron
la envolvieron y no la dejaron
escapar.
Y sucedió
que de la nada
hubo un encuentro
que por cierto
le petrificó el pensamiento
y la dejó muerta y sin aliento.
Y no es que
ella fuera fácil
y él complaciente.
Es que la fricción de los cuerpos
y el mucho champán
y las luces tenues
los hizo entregarse por completo.
Cuando terminaron prendieron las luces
se fueron a la fuga
dejando las sabana enredadas a sus perfumes
y tres centavos de propina,
nunca se vieron otra vez.
y amantes.
Ah ah.
Ellos eran ellos
sin tapujos
sin prejuicios, sin esconderse.
Ella negra,
pero negra clara,
como las noches negras de abril.
Con su pelo alborotado
con sus nalgas gigantes
sus piernas lindas
su cara de inocencia,
tenía unos ojos hechizantes
hermosa.
Y no es que el fuera feo,
ni lindo,
también era hermoso
apuesto y deseable.
De pelo lacio, ondulado
pero corto,
blanco de piel amarilla,
crema,
blanco.
Ojos tristes que hipnotizaban
que envolvían
y lo hicieron con ella,
la hipnotizaron
la envolvieron y no la dejaron
escapar.
Y sucedió
que de la nada
hubo un encuentro
que por cierto
le petrificó el pensamiento
y la dejó muerta y sin aliento.
Y no es que
ella fuera fácil
y él complaciente.
Es que la fricción de los cuerpos
y el mucho champán
y las luces tenues
los hizo entregarse por completo.
Cuando terminaron prendieron las luces
se fueron a la fuga
dejando las sabana enredadas a sus perfumes
y tres centavos de propina,
nunca se vieron otra vez.
viernes, diciembre 01, 2006
“Escribo con mi pluma fuente, en un cuaderno, en una ciudad que occidente ignora, las letras inútiles”
-Eduardo Lalo-
Corroído,
podrido como la madera vieja,
carcomido por el cemento
por la brea caliente
que se abre en cráteres hacia el abismo.
Inservible para
lo que la gente llama al unísono ciudad.
¿Para qué desperdiciar mi tiempo?
Para qué crear inútiles palabras
que inútilmente
algún inútil en desespero leerá
sin preocuparse por entender
cómo encajará con su vida.
Como dice el viejo y tan popular refrán,
las palabras se las lleva el viento
y de igual manera, mi presencia
será desvanecida por el tiempo
por los años, por las horas y los minutos
que pasan por el mundo como fantasmas.
Y trato de entenderme
sin pensar y razonarme
sin lucharme la existencia,
pero es casi imposible
(por no dar la oportunidad
a que sea totalmente posible).
Por otro lado es imposible
buscarle razón, sentido
al concreto erguido,
a esa selva
que nos devora,
a esas manadas alocadas
perdidas en la preocupación…
Me fui en el largo paseo
de una calle llena de adoquines
en silencio,
ni las mismas hormigas se escuchaban
y la soledad se enloquecía del miedo.
Aquí las inútiles letras
se quedan sin verso
y descubro que es inútil
lo que aquí he hecho.
-Eduardo Lalo-
Corroído,
podrido como la madera vieja,
carcomido por el cemento
por la brea caliente
que se abre en cráteres hacia el abismo.
Inservible para
lo que la gente llama al unísono ciudad.
¿Para qué desperdiciar mi tiempo?
Para qué crear inútiles palabras
que inútilmente
algún inútil en desespero leerá
sin preocuparse por entender
cómo encajará con su vida.
Como dice el viejo y tan popular refrán,
las palabras se las lleva el viento
y de igual manera, mi presencia
será desvanecida por el tiempo
por los años, por las horas y los minutos
que pasan por el mundo como fantasmas.
Y trato de entenderme
sin pensar y razonarme
sin lucharme la existencia,
pero es casi imposible
(por no dar la oportunidad
a que sea totalmente posible).
Por otro lado es imposible
buscarle razón, sentido
al concreto erguido,
a esa selva
que nos devora,
a esas manadas alocadas
perdidas en la preocupación…
Me fui en el largo paseo
de una calle llena de adoquines
en silencio,
ni las mismas hormigas se escuchaban
y la soledad se enloquecía del miedo.
Aquí las inútiles letras
se quedan sin verso
y descubro que es inútil
lo que aquí he hecho.
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