
Se fueron las pocas esperanzas,
las anécdotas pasadas,
ilusionadas con el despertar de las luces
en tu puerto.
Aquí frente a la playa
me desvelé construyéndote sueños
y castillos para vivir.
Te busco entre la arena,
entre las algas
y junglas marinas.
De mi pecho salen
caracoles muertos.
Aquí me quedo esta noche
con el ir y venir de las olas
que no llegan
mientras el salitre me carcome.
Es mejor así,
pues podría sumergirme en las olas
y nadar con las sirenas,
de ahí a más allá de la espuma
no sé qué pasaría.
1 comentario:
esa sirena se ve bien rica.. ojala existiera.. bueno.. no sabe todavia
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